Kristen Foxen ganó el Evento de 25,000 dólares No-Limit Hold’em High Roller del WSOP 2026 por 1,773,083 dólares —el cash más grande de su carrera— para sumar su sexto brazalete. Con esa cifra, Foxen tiene el doble de brazaletes que cualquier otra mujer en la historia del torneo.
Un título entre 345 jugadores, no en un evento exclusivo
A diferencia del Ladies Championship, este fue un evento abierto: Foxen venció a Galen Hall en el mano a mano final tras superar un campo de 345 entradas, la mayoría de ellas hombres. Es una distinción importante, porque los seis brazaletes de Foxen no vienen de un solo formato ni de una sola categoría —se han construido evento tras evento, contra el campo general del calendario, no en un carril separado.
Antes de este título, Barbara Enright, Vanessa Selbst y Nani Dollison compartían el registro anterior con tres brazaletes cada una. Foxen los duplicó en una sola carrera, y lo hizo en uno de los eventos de mayor buy-in del calendario —no en uno de los formatos más accesibles donde la varianza favorece a campos más amplios.
Un año de récords para las jugadoras del circuito
Foxen no jugó sola esa narrativa en 2026. El mismo verano, Skye Chen ganó el WSOP Ladies Championship sin un cash documentado previo, en el campo femenino más grande de la historia con 1,475 entradas. En total, cinco mujeres se llevaron brazaletes en eventos abiertos este año, empatando el récord de 2024. Y el Main Event de este verano registró su propia marca de participación femenina: 431 mujeres en el campo, casi el 4.7% del total.
Ninguno de estos resultados depende del anterior —son carreras distintas, con jugadoras distintas—, pero juntos dibujan una temporada donde varios récords de participación y de títulos cayeron en el mismo verano, algo que no había pasado antes en la historia del torneo.
Un campo de high roller no perdona errores
Un evento de 25,000 dólares de buy-in no atrae campos casuales: los 345 jugadores que compitieron junto a Foxen eran, en su mayoría, profesionales que juegan ese nivel de manera regular. Ganarle a ese campo específico —no a uno inflado por jugadores recreativos— es parte de lo que hace que este sexto brazalete pese más que una simple cifra acumulada. Barbara Enright, Vanessa Selbst y Nani Dollison compartían el registro anterior de tres brazaletes cada una; Foxen no solo las superó, lo hizo duplicando esa cifra en un campo de alto nivel, no en el formato más accesible del calendario.
Por qué importa
Seis brazaletes no se ganan por acumulación de suerte —se ganan sentándose, evento tras evento, contra campos que no dan ninguna ventaja por quién eres o cuántos títulos tienes ya. Foxen empezó cada uno de esos torneos igual que cualquier otro jugador: sin brazalete garantizado, con las cartas que le tocaron. Esa es la idea que sostiene DROP 001: el 7♠︎2♥︎, la peor mano posible, como recordatorio de que lo que ya ganaste no juega la siguiente mano por ti.
Fuente: Perfil de Kristen Foxen y su historial de brazaletes WSOP.
