El WSOP 2026 dejó la carrera de brazaletes más apretada en años: tres leyendas —Benny Glaser, Michael Mizrachi y Shaun Deeb— llegaron a nueve brazaletes cada uno, mientras el español Adrian Mateos se convirtió en el jugador más joven en la historia en alcanzar seis, y Phil Hellmuth, el líder histórico con 17, se quedó a un paso de sumar el número 18.
Tres jugadores, la misma cifra histórica
Michael Mizrachi ganó el campeonato de 10,000 dólares Pot-Limit Omaha superando un campo de 836 entradas por 1,350,203 dólares, su noveno brazalete. Benny Glaser y Shaun Deeb llegan a la misma cifra, un club que hasta ahora solo compartían un puñado de nombres en la historia del torneo. Que tres jugadores alcancen los nueve brazaletes en la misma edición no tenía precedente.
Adrian Mateos sumó su sexto brazalete al ganar el Super High Roller de 250,000 dólares —el evento de mayor buy-in del calendario— por 4,334,411 dólares, venciendo a Bryn Kenney en el mano a mano en una mesa final que incluía a Phil Ivey y Jason Koon. A los 31 años, es el jugador más joven en llegar a seis brazaletes en la historia del WSOP.
Hellmuth, a un brazalete de extender su propio récord
Phil Hellmuth sigue siendo el líder histórico con 17 brazaletes, una cifra que ningún otro jugador ha alcanzado. Este verano estuvo cerca de sumar el 18, pero cayó ante Darren Rabinowitz en el mano a mano del Evento 99. La edición 2026 también igualó el récord de 2024: 17 jugadores ganaron su cuarto brazalete o más durante el verano, la cifra más alta registrada.
Un récord que lleva décadas de pie
Hellmuth lleva años siendo el líder indiscutido en número de brazaletes, una cifra que otros grandes nombres del circuito —incluidos los propios Glaser, Mizrachi y Deeb, ahora en nueve— llevan años persiguiendo sin alcanzar. Que tres jugadores distintos lleguen a la misma cifra histórica en el mismo verano, mientras Hellmuth defiende su liderato en un evento aparte, deja claro que la carrera por el registro no depende de un solo rival: depende de sostener el nivel durante décadas, torneo tras torneo, mientras el campo se renueva constantemente con jugadores nuevos como Mateos.
Por qué importa
Ganar un brazalete es difícil. Ganar el noveno, el sexto siendo el más joven en hacerlo, o mantener un récord de 17 durante años frente a un campo que crece cada verano, es otra categoría. Ninguno de estos jugadores llegó ahí por una sola mano ganadora —llegaron por sostener decisiones correctas, torneo tras torneo, durante años. Esa es la idea detrás de DROP 001: el 7♠︎2♥︎, la peor mano posible, como recordatorio de que ningún título anterior juega la mesa de hoy.
Fuente: CardPlayer, cómo el WSOP 2026 cambió la carrera de brazaletes.
